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Foro -De todo un poco-
Por Mordred6716
Hace 2 meses / Respuestas: 3 / Lecturas: 152

Algunas de las formas más aterradoras que la naturaleza encontró para perpetuar especies.

Seres que hacen ver las relaciones íntimas entre humanos como un acto aburrido y sin chiste. Aunque no debes sentirte mal por eso, pues si fueras uno de los siguientes animales sufrirías un infierno a la hora de copular. De verdad, la evolución ha promovido técnicas de apareamiento francamente horrendas.

Algunas de las formas más aterradoras que la naturaleza encontró para perpetuar especies.

Pero, nada que ver con lo que estás a punto de leer. Estas son algunas de las formas más aterradoras que la naturaleza encontró para perpetuar las especies.

Antequino pardo: reproducción suicida.

El antequino pardo (Antechinus stuartii) es una especie de marsupial que recordarás por su extremo ritual de apareamiento. Estos pequeños animales tienen su hábitat en los bosques al noreste del territorio australiano. Cuando llega la época de apareamiento, sus guaridas se convierten en escenario de un frenesí sexual sin límite. De verdad, estos animales copulan sin parar.


El antequino pardo o de Stuart, también conocido como ratón marsupial de Macleay. (Antechinus stuartii)

En su primer celo, el antequino pardo macho libera tanta testosterona que se transforma en un maníaco sexual. Iniciada la temporada de reproducción, copulará con todas las hembras que encuentre a su pasó en el transcurso de dos semanas. Y cada encuentro puede extenderse hasta por 14 horas.

Trágicamente, esa primera temporada de apareamiento también será la última para el pobre marsupial. Durante ese frenesí sexual, el antequino pardo macho libera cantidades industriales de hormonas del estrés. En el proceso, esas hormonas terminan neutralizando por completo su sistema inmune.

Prácticamente garantizan una muerte por infecciones, parásitos o enfermedades poco después del apareamiento. Y en caso de que logren evitar esos patógenos, simplemente caerán muertos a causa del agotamiento y la deshidratación. A este estilo de apareamiento tan radical, los científicos lo denominan “reproducción suicida”.

Seguro que el sueño de muchos es irse de este mundo como un antequino pardo. Pero, ¿valdrá la pena? 


Chinches: inseminación traumática.

Si un insecto pudiera transmitir la esencia de los Borgia, esas serían las chinches. A ver, por sí solos estos animales ya resultan bastante desagradables para los humanos. Pero, cuando conozcas sus tácticas de reproducción tendrás motivos extras para odiar más a estos parásitos chupasangre. ¿Te has preguntado cómo es que se reproducen tan rápido en tu cama?

El apareamiento de las chinches nada tiene que ver con el concepto de “hacer el amor”. Todo lo contrario. De hecho, la perversión que muestra la chinche macho tiene una denominación científica especial: “inseminación traumática”. Esto se debe a que el pene de una chinche macho es, básicamente, una aguja hipodérmica larga y afilada.



Aunque el órgano reproductivo de las chinches cuenta con una cavidad específica, ahí no es donde se introducen el miembro del macho. En lugar de eso, con el pene aguja perfora directamente el exoesqueleto de la hembra en el sitio que mejor le plazca. Si erran la puntería, la hembra termina muerta.

Y tampoco es como que al macho le importe, después de todo obtuvo lo que quería. Como si no fuera suficiente con esta pesadilla, la chinche macho tiene una obsesión por el tamaño. Por eso penetra a la fuerza a cualquier otra chinche más grande que él. No importa si se trata de otro macho, incluido a su padre o hermanos.

Gorgojo del frijol: un apareamiento de tortura.

El gorgojo del frijol (Callosobruchus maculatus) guarda un oscuro secreto que para las hembras resulta traumático. Más allá que se trate de una plaga que nadie quiere cerca, el problema con los machos de esta especie radica en sus miembros. A diferencia de las chinches, el pene del gorgojo es una estructura cubierta de púas largas y afiladas. Algo que nada tiene que envidiar a un dispositivo de tortura medieval.


Gorgojo del frijol (Callosobruchus maculatus).

Desafortunadamente, las hembras de Callosobruchus maculatus no tienen una forma de lidiar con tan terrible órgano. El pene acorazado del gorgojo del frijol es tan horrendo en la práctica como en apariencia. En el apareamiento, el macho destroza salvajemente el tracto reproductivo de la hembra.

¿Por qué la evolución promovería algo tan radical? Los expertos creen que este mecanismo incrementa sus posibilidades de reproducción. De hecho, existe un experimento en el que retiraron las púas del pene del gorgojo de frijol. Increíblemente, la fertilidad de estos insectos se desplomó.


Callosobruchus maculatus miembro reproductor machos.

Para hacer frente al miembro infernal de los machos, las hembras desarrollan órganos reproductivos más gruesos y fuertes. Lamentablemente, los machos contraatacan haciendo crecer las púas todavía más. Es una especie de tira y afloja evolutivo sexual que, hasta ahora, el gorgojo macho va ganando. 

Rape común: hasta que la muerte los separe.

El ritual de apareamiento del rape común (Lophius piscatorius) es simplemente surrealista y horrible. Empezando porque ni siquiera hay un contacto sexual. Al habitar las oscuras profundidades del océano, al rape le resulta complicado encontrar pareja. En consecuencia, desarrollaron un extraño método de apareamiento donde el macho, literalmente, se fusiona con la hembra.


Lophius piscatorius.

Un rape macho es varias veces más pequeño que una hembra. Y para perpetuar la especie, solo debe encontrar una pareja, morderla y jamás soltarla. Eventualmente, su boca terminará fusionándose con el cuerpo de su compañera mientras sus órganos y cuerpo se atrofian. Tras algún tiempo, de ese macho no quedará más que un saco de esperma.

Cuando la hembra quiere concebir, simplemente hecha a mano del material genético que le dejó el macho ya muerto. Además, una hembra de rape puede transportar múltiples sacos que alguna vez fueron peces machos colgando de su cuerpo. Vaya forma de guardar recuerdos de sus ex.

Patos: aves depravadas.

Los humanos vemos a los patos como animales torpes, lindos y a veces nobles. Sin embargo, estas aves son plagas sexuales de consideración. En algunas especies de patos, los machos destacan por su conducta de violación. Tal es el caso del ánade real. En lugar de ejecutar un elaborado baile de apareamiento para atraer a su hembra emplumada, el macho de esta especie recurre a la fuerza.



Si el macho tiene ganas y divisa a una hembra, simplemente empieza a embestirla. Algunos patos poseen miembros extremadamente largos que facilitan la penetración de las hembras cuando luchan. Por si fuera poco, algunos patos machos llevan esta conducta de violación a los grupos.

Se organizan en parvadas de machos que rodean a una hembra solitaria y la picotean hasta que accede a aparearse con ellos. De hecho, si la hembra se niega pueden picotearla hasta la muerte. Y no son nada quisquillosos a la hora de elegir a sus víctimas. Felizmente pueden copular con otros patos machos, aunque estos lleven mucho tiempo sin vida. Sí, los inocentes patos se coronaron en esta lista de animales con un apareamiento horroroso y necrófilo.

Langosta



Las langostas, como es sabido, son animales elegantes, y se desnudan para el sexo. Antes del apareamiento salen literalmente de su caparazón, van a lo que van y luego vuelven a meterse en su exoesqueleto. Lástima que al no tener sistema nervioso central no sientan placer durante el acto.

Tenia


La tenia y su curiosa forma de reproducirse | Getty | Science Picture Co

Estos terribles parásitos son hermafroditas, por lo que cuando dos machos se encuentran, pelean y se lían a golpes de pene en un verdadero duelo. Quién salga ileso del combate seguirá siendo un macho, el otro tendrá que convertirse en hembra, lista para la reproducción.

Pez pescador


Los demonios marinos o peces pescadores se sacrifican por el bien de su especie

El macho del pez pescador es más pequeño y menos hábil en la caza que las hembras, así que para perpetuar la especie, cuando encuentra una hembra la muerde. En este proceso libera una enzima que permite que los dos cuerpos se fundan. Entonces, el macho se desintegra lentamente hasta que de él sólo quedan los testículos. Estos seguirán produciendo los espermatozoides para cuando a la hembra se le antoje usarlos.

Fuente: Google.
11 VOTOS
D0pe6550Hace 2 meses1
Dos cosas que comentar. Una es la sugerencia de buscar la reproducción en el grupo de hexápodos de los stresipteros. Presentan un dimorfismo sexual muy marcado y con estrecha relación con respecto a su forma de reproducción. 

La otra cosa es que, si no me equivoco, la foto que hay de la tenia no es en realidad de una tenia. Más bien, se trataría de algún tipo de nematodo (también llamados “gusanos cilíndricos”, en contraste con los platelmintos, a los que pertenecen las tenias, que son conocidos como “gusanos planos”).
3 VOTOS
XDaniihx1785Hace 2 meses2
Me encantan estos temas de información, muchas gracias!
2 VOTOS
EikeSH85148
Hace 2 meses3
A mi no me deja editar de la misma manera, que buen tema.
1 VOTO
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